SAN SEBASTIÁN TLACOTEPEC DE PORFIRIO DÍAZ, Pue.- Nueve de las 14 familias de la inspectoría Buena Vista que debieron ser evacuadas de sus viviendas por estar en una zona de riesgo, tras los efectos que dejó a su paso la tormenta tropical «Ernesto», permanecen en el lugar debido a que no tienen dónde quedarse.

Foto: Julio Martínez

En este lugar la nostalgia, tristeza y preocupación son los sentimientos que prevalecen luego de la tormenta que cayó el pasado 10 de agosto y que causó deslaves de cerros y carreteras, además de grietas de casi dos metros de profundidad.

El pasado viernes, personal de la Secretaría de Infraestructura del gobierno del estado llegó al lugar para analizar el problema, pero no precisaron qué día regresarán para solucionarlo, refirió el inspector de la comunidad, Sixto Ñoma Avendaño.

Hasta el momento sólo cinco familias han abandonado sus casas para refugiarse en un lugar más seguro.

Esta comunidad, en la que viven poco más de 800 personas, fue una de las que resultó más afectadas por la tormenta tropical «Ernesto», debido a su cercanía con Veracruz, cuyas costas fueron golpeadas por este fenómeno meteorológico a mediados de este mes. Entre caras de preocupación, los pobladores relatan que hace nueve años sucedió algo similar en esa inspectoría enclavada en la Sierra Negra, creyeron que no volvería a ocurrir, hasta el pasado 10 de agosto.

Una de las afectadas es doña Margarita Juárez Arenas, quien confesó que ya no puede dormir desde esa fecha porque teme que el cerro se empiece a desgajar nuevamente o que los hundimientos «se traguen su casa».

Doña Margarita lleva más de 10 años viviendo en ese lugar, «hace nueve años nos venimos a vivir porque ya estábamos en las mismas y ahorita estamos viendo por dónde nos vamos a acomodar porque nos da miedo que el cerro se vaya a tragar nuestra casa, en las noches nos ponemos a pensar qué va a pasar, ya no podemos dormir, dormimos preocupados y yo no tengo que preocuparme porque tengo diabetes», dijo.

Agregó que tuvo que tirar mucha ropa a la basura que se echó a perder, ya que el exceso de agua hizo que se pudriera.

En una situación similar se encuentra la señora Julia Virginia Carrera Palancares, quien explicó que ese día llovió más de 12 horas consecutivas y que a las 5:00 horas, uno de sus vecinos les dio posada a ella y a su esposo, aunque dijo que no pudieron dormir por los fuertes vientos que estaban azotando a la comunidad.

«Antes llovía en las noches y amanecía limpio, llovía una hora o media hora y se pasaba, pero el 10 de agosto se soltó el aire y el agua y ya no pudimos salir hasta que llegó el vecino y nos dijo que nos fuéramos a su casa porque la tierra iba a aplastarnos y de repente también mi hermano nos vino a ver para decirnos que la carretera ya se había llevado todo», explicó.

Comentó que sí se quieren salir de su casa a pesar de que llevan viviendo en ella 46 años. Sin embargo, dijo que no tienen los recursos suficientes para hacerlo, ya que la tormenta también arrasó con sus cultivos y por ende no tienen solvencia económica.

«No tenemos dinero, estamos en la fecha más difícil ahorita porque en este mes se compra maíz y nuestras milpitas se fueron al suelo, no va a haber cosecha, ni café tenemos, entonces con qué nos movemos. Nos iríamos a la presidencia, pero no es igual, dónde vamos a cocinar, dónde vamos a poner nuestras cosas, se las vayan a robar», agregó.

El señor Alejandro Aguilar, esposo de Julia Virginia, mostró a este medio de comunicación las grietas que se han formado en su casa y en la de su hijo, quien abandonó ese hogar junto con su familia desde hace nueve años, cuando se presentó un fenómeno similar.

Por su parte, Andrea Lira Saucedo, refirió que sus seis hijos están pidiendo abandonar esa morada en la que viven con los papás de su marido, toda vez que tienen miedo de verse afectados por los deslaves.

«Se derrumbó la tierra y está partida, mis hijos tienen miedo de quedarse, dicen que se va a venir la tierra y nos va a afectar mucho. Sentimos feo porque ya nos acostumbramos acá y si nos vamos a otro lado todo nos queda lejos», dijo.

Asimismo, reportó que hasta el pasado sábado su esposo salió a trabajar porque estaba acarreando todas sus pertenencias para cambiarse a otra casa en la que les van a dar asilo.

«No nos queda de otra, tenemos que salirnos de acá, porque estamos en peligro. La tierra se esta partiendo, ya está muy feo. Tenemos miedo, dicen mis suegros que no se quieren morir aunque ya estén abuelitos (…) vamos a pedir permiso con otra familia porque ahorita no tenemos dónde irnos».

SOLICITAN AYUDA AL GOBIERNO

Los afectados coincidieron en que solicitarán apoyo a las autoridades estatales para reubicarse en un lugar seguro. Dijeron desconocer por qué se están registrando estos deslaves y por qué se está abriendo la tierra.

«Les pido ayuda a las autoridades del estado. Aquí no pueden porque no hay recursos, no nos puede ayudar el presidente municipal aunque él quisiera», dijo la señora Margarita.

Comentaron que estos fenómenos se están generando porque debajo de los cerros de Tlacotepec de Porfirio Díaz pasa una red de agua potable, que está haciendo que la tierra se esté hundiendo. El camino de la presidencia municipal hacia la inspectoría- la cual es parte de un conjunto de 35- es casi intransitable, toda vez que es de terracería, no existe ni un tramo pavimentado.

De acuerdo con un recorrido que hizo este medio de comunicación en la Sierra Negra, existen cerca de 20 deslaves desde Tehuacán hasta dicho municipio, pero el más destacado es el ubicado en Buena Vista, ya que arrasó con más de media carretera y causó un boquete de varios metros de profundidad, anchura y longitud.

Aunque los derrumbes no han cobrado la vida de personas se puede notar que existe temor en la localidad y es que algunos pobladores poco a poco se están llevando sus casas hechas de madera, láminas y tabiques.

Cabe destacar que la mayoría de los pobladores de San Sebastián Tlacotepec de Porfirio Díaz trabaja en el campo, sembrando maíz, frijol y café.

LLEGA GOBIERNO A ANALIZAR LA ZONA

El inspector de Buena Vista, Sixto Ñoma Avendaño, informó que el pasado viernes, personal de la Secretaría de infraestructura (SI) llegó a la zona para analizar el problema. En entrevista, refirió que a los pobladores no les explicaron qué es lo que está pasando, sólo dijeron que llegarían especialistas a verificar el tema.

Además, manifestó que los propios habitantes de Tlacotepec están limpiando los derrumbes de las carreteras y están tratando de rellenar las grietas que se están formando, ya que las autoridades municipales no han hecho nada al respecto.

El inspector declaró que ha pedido a los pobladores abandonar sus casas por el riesgo que representa vivir en ellas, dijo que sí hay disposición de los ciudadanos para salvaguardar su vida e integridad.

Por su parte, el regidor de Gobernación de ese Ayuntamiento, Rubén Esperón, precisó que el 10 de agosto a las 1:00 horas recibió diferentes reportes de deslaves e inundaciones en distintas comunidades de Tlacotepec de Porfirio Díaz y de algunos municipios aledaños, comentó que él y personal de Protección Civil Municipal se trasladaron al lugar hasta las 9:00 horas, debido a que los caminos estaban bloqueados por tierra, agua y lodo, de ahí que dichas localidades se encontraron incomunicadas.

A decir del cabildante son de seis a siete familias las que se encuentran en peligro por las grietas que están invadiendo las casas de Buena Vista.

Fuente. oem.com.mx

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