Se denomina espionaje a la práctica y al conjunto de técnicas asociadas para la obtención encubierta de datos o información confidencial.
Esencialmente lo lleva al cabo el Estado para salvaguardar su integridad y su seguridad territorial.
Este se realiza –básicamente- en el territorio nacional; sin embargo, algunos países lo efectúan en territorio extranjero para cubrir acciones en ese territorio, y otros más, en territorio extranjero para cubrir acciones de una nación desde un tercer país.
Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, han aparecido técnicas que permiten obtener información objetiva como fotografías, conversaciones, etc. sin intervención humana.
Ahora bien, el espionaje que realiza un gobierno sobre sus gobernados, siempre ha sido motivo de embrollo.
Así, tenemos el caso del 11 de septiembre de 2001, cuando un ataque terrorista destruyó la confianza de los estadunidenses, en sus sistemas de inteligencia, y en su capacidad para defenderse de cualquier individuo u organización que decidiera atacarlos en su propio territorio
Sin embargo, también tenemos el hecho que -de manera simultánea- en Londres y Washington, DC, se dio a conocer la manera en que el gobierno de EU espía, vigila y controla a no sólo a sus ciudadanos, sino a todos aquellos sobre quienes recae sospecha.
Durante las últimas semanas se desató un escándalo mundial por el programa de vigilancia electrónica de las telecomunicaciones del gobierno de Estados Unidos, donde a través de cuatro programas para telefonía e internet, minaron millones de datos de personas que podían tener vínculos con el terrorismo, y colateralmente se metieron a ver sus registros personales y su relación con un número incalculable de usuarios.
Uno de estos ataques secretos que por cuatro efectuó la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadunidense, se dio sobre computadoras en Hong Kong, agresión que tuvo un índice de éxito del 75 por ciento.
Si bien esta acción sacudió al gobierno de BARACK OBAMA, porque viola derechos fundamentales como el de la privacidad, no ha escalado hacia un conflicto que ponga en peligro su presidencia porque tal labor está permitida por la Constitución de su país para preservar su seguridad interna.
Los que realmente discuten sobre esto, es que el Gobierno de EEUU permitió que dos compañías de internet, Microsoft y Facebook, formaran parte del programa de vigilancia electrónica.
Es decir, lo increíble es que empresas privadas participaran en tareas tan delicadas como el espionaje y el contraespionaje, quehacer que compete exclusivamente al Estado.

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