El conteo final de los votos de las elecciones primarias en Nueva Hampshire confirmó las victorias del demócrata Bernie Sanders y del republicano Donald Trump en las contiendas para la nominación de sus respectivos partidos.

Con el 100 por ciento de las casillas contabilizadas de los 300 distritos del estado, Sanders se alzó con el 60.4 por ciento de los votos, frente al 38 por ciento de su rival, Hillary Clinton.

En la carrera republicana, Trump obtuvo el 35.3 por ciento de los votos, frente al 15.8 por ciento del gobernador John Kasich, seguidos por el senador Ted Cruz (11.7 por ciento), el ex gobernador Jeb Bush (11) y el senador Marco Rubio (10.6).

El resto de los candidatos republicanos ve tras estas elecciones una amenaza seria a su viabilidad como nominados de su partido. De hecho, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, anunció este mismo miércoles la suspensión de su campaña.

Los triunfos de Trump y Sanders sugieren que el electorado de Nueva Hampshire otorgó su respaldo a candidatos que desafían a las elites de sus partidos, y que construyeron su base electoral sobre discursos populistas de derecha y de izquierda, de manera respectiva.

Las elecciones de Nueva Hampshire fueron apenas el segundo proceso de selección de candidatos en las entidades de Estados Unidos, luego que a principios de febrero fuera celebrada la asamblea partidista (caucus) del estado de Iowa.

En Iowa, Clinton superó a Sanders por apenas una décimas de puntos porcentuales (49.9 por ciento contra 49.6 por ciento), mientras que Trump fue relegado al segundo lugar tras el triunfo de Cruz.

Siguen este mes los procesos de selección de candidatos en los estados de Nevada y Carolina del Sur, donde Clinton y Trump se perfilan como favoritos.

El reto de Sanders será no sólo conseguir el mayor número de votos populares, sino remontar el apoyo decidido que las elites de su partido le han concedido a la exsecretaria de Estado.

En ese sentido, pese a que terminaron virtualmente empatados en Iowa, Clinton obtuvo 29 delegados en Iowa frente a 21 delegados de Sanders, gracias al apoyo de seis «superdelegados» para la exsecretaria de Estado, que son privilegios concedidos a personajes con peso político en el estado.

En el caso de Nueva Hampshire, los votos para Sanders le significaron 15 delegados, frente a nueve de Clinton, que sin embargo recibió ya el apoyo de seis superdelegados, con lo que ambos precandidatos cerraron la jornada con el mismo número de delegados.

Así, Clinton cuenta con 44 delegados, frente a los 36 de Sanders.

En total, un candidato demócrata requiere de poco más de dos mil 300 delegados en todos el país para obtener la nominación, de los que Clinton ya tiene 394, contando a los superdelegados que ya comprometieron su respaldo.

Los republicanos, en cambio, tienen un menor número de delegados que ofrecen su respaldo ajenos al voto popular. En términos de delegados obtenidos, Trump cuenta actualmente con 17; frente a 10 de Cruz, siete de Rubio, cuatro de Kasich, y tres de Bush y de Ben Carson.
Notimex

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