Economía Mexicana ha Experimentado Significativos Choques de Oferta

  • Esto se tradujo en alzas importantes en los precios, principalmente en productos alimenticios y granos, que han llevado a la inflación a colocarse fuera del objetivo propuesto por el Banco de México.

productos alimenticiosTOLUCA, MÉXICO.- En los tres recientes años, la economía mexicana ha experimentado significativos choques de oferta, principalmente en productos alimenticios y granos, lo cual se tradujo en alzas importantes en los precios de estos bienes, que han llevado a la inflación a colocarse fuera del objetivo propuesto por el Banco de México, señalaron los investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de México, Miguel Ángel Díaz Carreño y Alejandra Albarrán Hidalgo.

Detallaron que de acuerdo con la información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010, los hogares con menores ingresos destinan 49 por ciento de su gasto al consumo de alimentos y 16 por ciento sólo para frutas y verduras.

Al hablar de la inflación de alimentos en el Estado de México, los profesores de la Facultad de Economía y especialistas del Centro de Investigación en Ciencias Económicas (CICE) de la UAEM comentaron que dentro del grupo de alimentos, en lo que va del año, tanto la leche y sus derivados, como las frutas y hortalizas, aumentaron sus precios considerablemente.

Abundaron que en abril, el precio de la calaza registró una variación anual de 213 por ciento y de 111.6 por ciento en el caso del tomate verde, mientras que el precio de la cebolla aumentó en 53.5 por ciento.

En el caso de las frutas, acotaron, el limón registró un incremento anual de 87.4 por ciento y la pera de 16.3 por ciento para el mismo mes; el huevo fue otro producto que incrementó su precio con 32 por ciento, mientras que la carne de pollo lo hizo en 11 por ciento.

Son dos los aspectos en torno a la volatilidad de los precios de los alimentos que deben tomarse en cuenta, advirtieron los especialistas universitarios, “por una parte, la insuficiencia en la producción agroalimentaria de México y por la otra, la fuerte dependencia por importaciones de alimentos.

Lo anterior, puntualizaron, ya que se calcula que alrededor de 46 por ciento de los granos que se consumen en el país son importados, lo que implica una elevada exposición del nivel de precios de la economía mexicana al comportamiento de los precios internacionales de los alimentos.

Miguel Ángel Díaz Carreño y Alejandra Albarrán Hidalgo concluyeron que ante este panorama, es conveniente cuestionar qué se ha hecho en materia de promoción de la producción agropecuaria en los últimos años, qué medidas de política económica se han instrumentado para reducir la dependencia alimentaria del sector externo y cómo se está planeado enfrentar la problemática en los próximos años.

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