*Los colaboradores con historial crediticio de alto riesgo registran un 12% de deserción voluntaria frente al 4.5% de perfiles solventes.
*El cobro de intereses financieros asfixia los ingresos del talento y convierte la migración laboral en una medida de supervivencia inmediata.
CIUDAD DE MÉXICO. — El sobreendeudamiento de los colaboradores se ha convertido en una señal temprana y precisa para anticipar la rotación de personal en el mercado corporativo mexicano, según un estudio del Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI) de Tecmilenio.
De acuerdo con el análisis de 51,796 historiales financieros reales de trabajadores, que forman parte del estudio Predictores de la intención de rotación laboral en México, el riesgo de deserción se incrementa según el comportamiento de pago registrado. Un empleado con un perfil de alta morosidad (score o puntaje FICO[i] de 300 puntos) presenta una probabilidad de baja del 12%. En contraparte, los colaboradores con finanzas sanas y mejor solvencia (850 puntos) reducen este riesgo a sólo 4.5%, evidenciando cómo la insolvencia “detona” la búsqueda de ofertas externas con incrementos salariales rápidos.
Tarjetas de crédito, detonador silencioso de la fuga de talento
La acumulación de deudas contratadas precariza de forma acelerada la estabilidad interna de las organizaciones. Por cada tarjeta de crédito adicional que el colaborador mantiene activa, el riesgo de renuncia se eleva 3.1%, mientras que cada préstamo personal vigente añade 1% extra a la probabilidad de baja voluntaria.
Este comportamiento responde a la Teoría de Conservación de Recursos[ii]. Al experimentar una pérdida constante de ingresos netos por el pago de tasas de interés y recargos, el trabajador entra en un estado de estrés financiero agudo que genera la necesidad de buscar otras fuentes de ingreso, impactando su arraigo con la organización. Contexto que se agrava ante los datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), la cual expone que sólo el 33% de los adultos en México accede a herramientas de crédito formal, empujando al resto hacia esquemas informales de alta volatilidad[iii].
«El objetivo de esta investigación es acercar a las áreas de Recursos Humanos nuevos indicadores para prevenir la rotación de colaboradores. No decimos que el manejo del crédito sea la única razón por la que alguien deja su trabajo. Lo que encontramos es que, incluso después de tomar en cuenta la edad, el sexo, el estado civil y el nivel de endeudamiento de cada persona, el historial crediticio sigue siendo un predictor claro de la intención de renunciar. Es una variable que las empresas no estaban viendo, y que ahora pueden usar para actuar a tiempo», explica Humberto Charles-Leija, investigador del Instituto del Propósito y Bienestar Integral.
Desigualdad de género y la propuesta de rescate corporativo
La correlación entre deuda y deserción tiene un impacto diferenciado en las mujeres, quienes presentan una propensión de renuncia significativamente mayor debido a la falta de redes de apoyo institucional para el cuidado del hogar. Cifras de la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado del INEGI indican que las mujeres dedican casi 40 horas semanales a labores domésticas y de cuidados no remunerados, frente a solo 18.2 horas de los hombres[iv].
A la par, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)[v] expone que 9 de cada 10 personas que abandonan sus puestos por tareas de asistencia familiar son mujeres, quienes terminan recortando gastos o pidiendo dinero prestado hasta cuatro veces más que los varones. Esta brecha fractura el arraigo laboral de las mujeres ante eventos de tensión económica.
El IPBI plantea que además de herramientas como considerar los diagnósticos de clima laboral tradicionales, como una herramienta para preveer rotación, se consideren otros beneficios para los colaboradores como programas de salud financiera activa, que les permitan abordar un escenario de estrés financiero con otras herramientas.
Entre las conclusiones de esta investigación, realizada por el IPBI con apoyo de la plataforma financiera YUHU, destaca que el sobreendeudamiento es un síntoma de asfixia económica que los departamentos de Recursos Humanos deben aprender a diagnosticar a tiempo, si quieren detener la pérdida de talento clave. La verdadera retención preventiva comienza cuando las empresas asumen la salud financiera como una dimensión prioritaria de sus estrategias de sostenibilidad y bienestar corporativo.
La correlación entre deudas y abandono laboral deja una lección para el ecosistema corporativo: la rotación ya no es únicamente un problema de recursos humanos, sino un indicador de vulnerabilidad financiera estructural. “Con esta información, una empresa puede ofrecer educación financiera, adelantos de nómina o asesoría para reestructurar deudas antes de que la persona decida irse. Buscamos que el colaborador encuentre una salida a su problema financiero dentro de la empresa, no que termine siendo la empresa la que se queda sin él», precisa Humberto Charles.
El estudio, en números
*Se analizaron datos reales de historial crediticio de 51,796 trabajadores mexicanos, siendo un ejercio de economía conductual y prevención de rotación único en México.
*Quienes pagan a tiempo y manejan mejor su crédito tienden a quedarse más tiempo en su empleo: la probabilidad de renuncia baja de 12% a 4.5% según su nivel de puntaje crediticio.
*8.7% es el porcentaje de personas, o de casos analizados, que daron su empleo durante el periodo del estudio. (Redacción)
Nota: la Edad promedio de casos analizados fue de 36 años.